Ringo Rango

Primera y principal: no empezaremos hablando de los temas, ni el sonido, ni los nombres de los músicos que componen Ringo Rango. Empezaremos hablando de….

ESTILO, FORMA DE CAMINAR Y VESTIR, ACTITUD

Los que hayan visto “Reservoir Dogs” se habrán fijado en cómo andan cuando van en grupo. A eso se (le) llamó Macho Stomp, es decir, andares de hombre… o de macho machote. No hace falta describirlo, paseando por la calle verás en seguida quien tiene el Macho Stomp y quien no. Ringo Rango lo tienen. En cuanto a estilo son -ya que hemos citado “Reservoir Dogs”- Tarantinianos de pies a cabeza, con una pincelada de aquellos inolvidables Godfathers. Tras la oreja llevan un pitillo, donde liadas van las mejores esencias de Dick Dale (Ese twangin’ se reconoce de lejos!). Y nada de lo dicho insinúa ni por un momento que sean una de esas bandas “homenaje”, adjetivo bochornoso donde los haya. El estilo de Ringo Rango es absolutamente personal, por no hablar del cuidado que depositan en la estética que envuelve su trabajo. Esa portada en blanco y negro de esa especie de James Dean metamorfoseado en “Okie” -esos tipos que en los ‘50 se subían sin pagar a los vagones de carga y bajaban donde dios les daba a entender-, esa foto… esa foto ya dice mucho de la música de esta gente. Música viajera, que cruza los pantanos y roza las casas de lenocinio de New Orleans, cuando el Mardi Gras está en todo su esplendor; aspirando el aroma del Chicago Blues, acariciando esa música nueva que un tal Elvis Presley está fraguando desde Tupelo, Mississippi…

¿Y qué decir de ese palillo que, en el mejor estilo Clint Eastwood, se pasean de una comisura a la otra y saliva los mejores y más dramáticos acordes de Ennio Morricone? Chaval, ahora mismo Ringo Rango es La Banda a seguir por las regiones de la costa alicantina… y más allá.

Como en los buenos tiempos, de los cuatro temas que editan guardan el, para mí mejor, instrumental que lleva por título el nombre del grupo. Que no se me olvide: lo que antiguamente llamábamos E.P. (dos temas por cara, que ahora con eso del CD van desfilando los cuatro temas en fila) va a ser editado por Pipus Records. De adquisición obligatoria (hurgar en americana de Pa o bolso de Ma si no hay presupuesto).

CON UNA AYUDITA DE PEDRO

Recibo carpetas precintadas con el sello de “Top Secret” vía Pedro, mi topo y confidente (y batería) de Ringo Rango. Él me perfila las características de ese macho stompin’ quintet.

“Ringo Rango” es una banda que va desde el swing hasta el rockabilly, pasando por el Rhythm ´n´ Blues castigador, siempre con toques oscuros y la intención de sonar a orquesta de antes de 1963.

Por eso le dan al backbeat con más saña que una Thermomix acelerada a base de rulas. Vamos con el personal.

Por falta de uno, tienen DOS frontmen que carburan como si la vida les fuera en ello: Thy Romain, guitarra y voz, canta ahora en inglés ahora en francés. Anteriormente en Blue Vandals y Terrible Min, su toque se decanta hacia el rock-rock, empapándose del Blues fangoso cuando las circunstancias lo requieren. Medio corso, medio siciliano, se rumorea que entre su parentela figura el legendario Rocky Marciano. Lucas es el otro líder. Sutil y brumoso, domina con soltura todos los palos americanos, desde el Hillybilly hasta el Blues del Delta, pasando por la Americana en todas sus facetas.

El motor que propulsa todo eso son Jaime Truenos al bajo y Pedro a la batería: matraka cuando es necesario y swing deslizándose sobre las olas cuando la situación lo requiere. Y el último pero no menos importante es Travis Pity al saxo. Proveniente de ambientes rastafaris, da al sonido de los Ringos la calidez que solo ese instrumento puede dar. De momento solo cantan los guitarras, pero la intención es que los otros se vayan incorporando a las voces… eso sí, ya han dejado claro que nunca habrá lilas haciendo posturitas mientras hacen números circenses con el micro: “Quien cante, que toque un instrumento”. Aplastante declaración de principios.

Y así, con un repertorio que se pasea chulescamente desde Larry Williams, Screamin´ Lord Sutch, Tony Joe White (songwriter MUY estimado en esta casa) o Johnny Kidd & The Pirates, Ringo Rango muestra su armamento. En lo que a mí respecta, en cuanto termine con estos papeles voy a meterme entre oreja y oreja nuevamente la balada “Ringo Rango”, porque eso… eso es uno de esos temas que instantáneamente alcanzan la categoría de clásicos. Luego me lanzaré a esa intro de un resacoso saxo que, perezosamente, da la entrada a unas ruedas que, patinando y echando chispas sobre los raíles, se lanzan a un country punky rock -con guiño Crampiano incluido- sin saber en qué cuerva me estamparé… cuatro temas como cuatro soles (“Ringo Rango”, “Billy´s Walk”, “Here We Go” y “La Balada Del Tuerto”: otra joya a enmarcar) editadas en fuckin´ vinyl y que, una vez rematadas estas líneas, reiniciaré por quincuagésima vez antes de que mi esposa, certeramente, me encaje ese amenazante cenicero de mármol que reposa sobre la columnata romana que atisba desde la esquina del dormitorio. Todo eso, y mucho más, es Ringo Rango. Una banda de tiros largos que, a día de hoy, considero imbatible en su territorio.

By Oriol Llopis

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