Pipus Pest III presenta…
Las Crónicas Pipudas (I)
RINGO RANGO

Caía la noche bajo las brumas de la ciudad subterránea, y la Ringo gang se encorbataba en medio de una rutina de acuerdos, humaredas, birras y naipes:
«-Si sacas el 3 de picas, no tocamos Nouvelle Vague, que la lengua de Brassens nunca gana.»

Aparecían en escena acanallados, sin chaquetas y seguidos por Luis el Mago, que los presentaba con el truco del encapuchado. Un número que consistía en llegar al punto del micro totalmente privado de visión con una venda de metal rematada con una capucha ciega que le cubría la cabeza.
Y ya en el patíbulo, el bolo arrancaba con clásicos de la banda que le iban al pelo, como Billy’s Walk o La Balada del Tuerto. Sin probar sonido, y acostumbrados a los imprevistos y a las salas llenas como ya empezaba a estar la nuestra para la hora que era, estos tipos, una vez más nos dieron una buena lección de cómo sentar cátedra en sus paseos por el blues, el rock’n’roll, los instros fronterizos e incluso el psychobilly: Véase el tema Body Worlds compuesto e interpretado por Tupedro, el batería de la banda, o el tema con el mismo nombre que ellos: Ringo Rango. Tal vez eché de menos que se escuchase un poco más la voz de Thierry o el saxo de Pity, pero dieron una actuación impecable con su buen hacer, así como con la innegable labor de Jaume al bajo y el atinadísimo piano del maestro Michel. Templados y distendidos, se despidieron con una versión de Jack the Ripper haciendo un guiño a una de las bandas invitadas y coreando “Bramit , Mossén Bramit” en lugar de “The ripper, Jack the Ripper”. Canallismo y chulería, sí, pero nunca exenta de ese código de complicidad festivalera que hace de nuestro grupo local una banda de anfitriones única. Os queremos, Ringos.

Foto: Los Pesticopios
Foto: Los Pesticopios
Foto: Los Pesticopios
Foto: Los Pesticopios

Pipus Pest III presenta…
Las Crónicas Pipudas (II)
LOS DONALDSON

En las latitudes sonoras de nuestra pipusfera, la vieja masa gaseosa y verde seguía extendiéndose por el local mientras sonaban las últimas tonadillas rocanroleras de la sesión de Stompin Joe. Sin duda, Luis el Mago atisbó, no sin cierta sorpresa, el gesto que acababa de hacerle la mujer nº 3 cuando se pasó los dedos índice y corazón por el cuello. Era hora de entrar en acción y así lo hizo presentando el número de “El extraordinario caso de la tableta de chocolate recompuesta”.
Fundido en negro.
Luis presenta a los Donaldson y aparecen tres de ellos marcando los primeros acordes de uno de los instrumentales patrios más soberbios de todos los tiempos. Y entonces hace su aparición Vicent Noguera, un ser de voz extraordinaria y privilegiada que nos sacudió a base de bien con todos aquellos éxitos de los 60 en su versión castellana. Una explosión de alegría y diversión pop y beat tocada con frescura y gracia, y liderada por un animal escénico; un torrente de voz. ¿Se imaginan una aleación de Gabi Alegret, Bruno Lomas y Leslie pasada por la batidora de Tom Jones y Luis “Vivi”? Pues asistimos al show de un cantante que es como los cantantes antiguos buenos, con la potencia, la elegancia, y el buen hacer de un chico de cualquiera de nuestros queridos pueblos; con esa nobleza y clase inigualables. Él canta como todos aquellos cantantes, que a su vez eran galanes, de los festivales de los 60: Salado a más no poder, con dotes, fuerza y calidad de frontman. ¿Y para qué quieren ustedes más? Es la banda ideal para cualquier guateque. En realidad es la banda ideal para el guateque de tu vida.

Y detrás de esto, detrás de este grupo se esconden tres músicos con una gran experiencia, como son José Luis, que es el bajista, y el que tira del carro de la banda, y Diego a la batería, y que , desde detrás de su sonrisa hace la forma, junto a José Luis, de la sección rítmica ideal. Les acompaña Óscar con una guitarra limpia, afilada y precisa que hizo las delicias de asiduos y extraños. Estos chicos no eran sólo un grupo más de la Marina Alta con amplio bagaje a sus espaldas, sino un conjunto de grandes músicos que tenían el grupo como diversión y vía de escape, y que por ello hacían versiones. Pero su gran calidad y sus maravillosos y chispeantes directos nos animaron a convencerlos para sacar repertorio propio. Un repertorio que conformará el debut que grabarán con Pipus Records. Verdaderamente, los Donaldson no tienen que convencerte. Simplemente, con verlos en directo te das cuenta de lo buenos que son, y de que cumplen perfectamente su cometido; que sirven para invitarte a la locura, a la catarsis, a la nit del foc y a la magia. Un gran acierto para cánticos Pest como apuesta personal. Nosotros caímos rendidos inmersos en hechizos y bailoteos. El respetable público, también.

Foto: Los Pesticopios

Pipus Pest III presenta…
Las Crónicas Pipudas (III)
BORDESTONES

No tuvimos que hacerle ya demasiado caso al fluído verde que empezaba a despuntar por la esquina del camerino. Ni siquiera a la masa mortecina que se había apoderado del aire que respirábamos. Ramón hizo estallar una bengala que quedó como adherida al suelo y un montón de chispas transformaron la masa que acechaba en un amasijo de gases grises, plateados y púrpura. En un momento la sala se inundó de un olor a cables y caucho quemado que preparaba la escena de una forma extrañamente propicia.

“-¿Preparado, Johnny?
– Chupa de cuero, gafas de sol. Wow! ¡Me siento mejor!”

Luis el mago se disponía a hacer el número de “Yo soy la luz”; un truco consistente en encender una bombilla que se encuentra aislada en una bolsa con el poder de la mente. Tan sólo unos minutos más tarde nos sorprendía en su lucha con “La camisa de fuerza”, el truco de escapismo de la chaqueta de Houdini donde aparecían Tupedro y Ramón apretándole las correas al máximo mientras los Bordestones estaban ya en la escena tocando un blues instrumental. Ahí estaban ellos plantados, a su estilo macarra y chulo como no puede ser de otra manera. Joaquín con las manos detrás de la cintura mirando al público y aguantando las gafas de sol como sólo él sabe llevarlas. Continuaron con sus clásicos «Ciudad Ardiente» y «Chicas». Luego se metieron en los últimos temas de su single. Puede que el mejor sea “Sábado”, al menos en estudio, si bien, quedó algo ninguneado en directo por la fuerza brutal, chulesca y violenta de “Me estás dando”, toda una declaración de principios de sala de billar de barrio.
Hubo otros momentos álgidos del bolo, como cuando se marcaron esa versión del “Yo lloro” de los Animals, o su particular reinterpretación del “Rock’n’roll Yonki”, donde acabaron subiendo Patricia Pick-ups y Tupedro a hacer coros con sus amigos.

Y así, de esta manera gloriosa, acabó tristemente la historia de los Bordestones; un grupo de rock’n’roll, de blues, y de rhythm & blues que nos ha hecho disfrutar desde la escena alicantina durante estos últimos ocho años. Aunque no inventasen nada, no habrá nadie como ellos. Lo hacían magistralmente, y se nota que disfrutaban e incluso hacían disfrutar a mucha gente a la que quizá no les guste el estilo estoniano o de rock urbano más cercano a nosotros de finales de los 70, como hicieran Burning o Ramoncín. No hay que olvidar que Joaquín y Sergi (guitarra) vienen de los Atónitos, y que Joaquín ahora está en un proyecto de canciones country al estilo de Johnny Cash en castellano.
Infinitas gracias al gran Pepe Fuzzman, un magnífico guitarrista que comparte rítmicas y solistas con Sergi, y que firmó temazos que pudimos disfrutar durante el bolo, como “Perversión”. Gracias también a Javi, ese gran batería, y cómo no, a Jota, ese hombre que desde su bajo lleva esa sección rítmica a veces ataviado con gabardina, sombrero y gafas. Nos acompañaron en el Pest I, y volvieron a hacerlo en el III, pero ya lo dijo Fernando Rayos X: “No hay Pestival sin Bordestones”. Y desde aquí, desde nuestra sensación agridulce de la despedida de estos chicos que siempre estarán al servicio del rock’n’roll cuando los necesitemos, aprovecho para decir que aquella noche todos fuimos Bordestones.

Foto: PEPE «vooodooo-BLUESMAN» MURCIA
Foto: Los Pesticopios

Pipus Pest III presenta…
Las Crónicas Pipudas (IV)
MOSSÉN BRAMIT MORERA I ELS MORTS

Como tantas otras noches en las profundidades de nuestra cueva, tan numerosas que no se podrían recordar sin confundirse, volvían a emanar unos sonidos extraños desde el otro lado de la rendija de ventilación. Los instrumentos se agolpaban acallando los quejidos lastimeros de algún organismo que otrora hubiese yacido dormido entre mantos de oscuridad y horror.

Para presentar la apabullante maravilla que estábamos a punto de presenciar, Luis el mago cogía una flor extraña y levitante que no dudó en aplastar hasta convertirla en una bella explosión de confeti a modo de nieve por todo el escenario y sala. En el argot ilusionista se llama “Tormenta de nieve china”.
Y llegaron con retraso los tambores de guerra que venían desde Cataluña. Y llegó el gran trovador vestido de negro con su orquesta fúnebre detrás. Como ya he dicho antes, llegaron con retraso, y no hicieron prueba de sonido , pero les dio igual. Desde el minuto cero se apuntaron a la fiesta y no fueron ni siquiera a descansar a la posada después de un largo viaje interrumpido por los Comités de Defensa de la República. Fue lo advertido por Ramón Butoni, y ya era una premonición:

“- Anem a tocar a un lloc que té horaris dels anys 90.”

Esa declaración de principios prometía, y fue así como el amor, el terror, el poder de seducción y el rock’n’roll se mezclaron entre un público de seres mortales poco conscientes de lo que ocurría. Tanto así, que ya era tarde cuando se dieron cuenta de cuán contaminado tenían el ánimo.
Nuestro maestro de ceremonias encendía una bengala a modo de puro habano mientras sonaba “Rei vestit de budell”, un tremendo instrumental de fabricación propia que daría paso a la presentación completa del grupo con “Tot negre i pelut”, versión del “Black and hairy” de Screaming Lord Sutch adaptada al catalán, y que serviría de declaración referencial de estilo y filosofía. Y es que esta increíble banda de miembros mortuorios no sólo es una banda que tiene unas cuantas versiones adaptadas en su haber. Se trata de una banda que nos hace una original propuesta a través de versiones y canciones propias contándonos leyendas de nuestra península y también historias reales de asesinos de estas tierras y de nuestro Mediterráneo negro: Véase el caso de Metzina Valentina, que habla de la envenenadora de Valencia, o el Butoni, una suerte de diablo popular entre las leyendas locales.

Ramón Morera nos ofrece desde su pose vampiresca clásica con capa y sombrero, un aquelarre sónico y desenfrenado a través del que se va desnudando literalmente a medida que avanza el bolo. Incluso hace partícipe de sus autofustigamientos a algún incauto de los presentes que acaba encantadísimo de tamaña propuesta. Probablemente estemos ante una banda sin precedentes que engloba lo más cool de la escena underground de los 60 añadiéndole esa dosis de teatralidad e histrionismo que todos andábamos buscando y esperando.

En pocos minutos, nuestros visitantes quedaron sumergidos en esa demostración única de loque fue un paseo brutal por el Garaje Rock, el lado más oscuro del Frat-Rock, el rock’n’roll psicótico y hasta el Proto-punk lisérgico. Y nunca agradeceremos lo suficiente la entrega en escena de Edu el saxofonista, que con su sonido, si cabe más depurado y brillante que nunca, y su actitud, esta vez casi catártica hizo bailar y aullar al respetable. O de los dos increíbles guitarristas, Lluis y David, que intercambiando rítmica y solista desplegaron unos fraseos hipnóticos que sumieron en trance a la multitud. O de la fantástica contundencia de la sección rítmica a cargo de Xavi al bajo, y de Alicia a la batería, en una firme ejecución de los tiempos medios predominantes que consiguió que en ningún momento despertásemos de nuestro sueño lúcido.

Cuando terminaron, vi en la lejanía cómo se felicitaban y se abrazaban tal vez conscientes de que habían sembrado a su paso la línea de un antes y un después en la historia de los minifestivales de Benidorm. Salud y larga vida a vuestro proyecto, amigos. Pronto nos reuniremos para hacernos unos brindis en la fonda más cercana.

Foto: Los Pesticopios. (Expressionist style)

Pipus Pest III presenta…
Las Crónicas Pipudas (V)
LOS MALINCHES

El techo era una inflada panza de criatura náutica colgando amenazante a escasos palmos de nuestras cabezas, pero pronto el amasijo emergente que salió de aquellas sombras crepusculares se redujo a algo que adquirió la forma de una inmensa flor flotante y sucia en una de las esquinas, opulenta y rebosante de luces fosforescentes . Una comunicación entre dos mares. Luis el Mago presentaba a la banda con su truco de la Desaparición de la Galleta por Pulverización, haciendo un guiño a la labor de tres de sus componentes en otra de sus formaciones. Para ilustrar el tremendo paso de estos artistas por nuestro pestival, contamos con el impagable testimonio de uno de nuestros agentes pipudos invitados; nada menos que Pepe Vooodooo-Bluesman” , de Vega Baja Radio:

“Su puesta en escena es realmente impactante: cantante-baterista-bigotón , teclista-corista , bajista y guitarrista . Gentes que vienen de otros proyectos no menos interesantes como GALLETA PILUDA o LOS GRANADIANS DEL ESPACIO EXTERIOR y que con la música que crean en LOS MALINCHES te hacen sentir como un masticador de peyote en un antro oscuro con olor a jaguar de cualquier ciudad de medio pelo andina o azteca.

Son mi banda favorita española de sonidos sixties y si no te mueven los pies es que estás ‘muertesito’ . Su ‘hit’ “En el Agua” debe estar en todas las listas de lo mejor del pop español, sin duda alguna (cuando no otras canciones más …) . Han ganado en sonido más compacto y se les nota muy muy engrasados dentro de su particular garage psicodélico hispanoamericano.”

Pues sí…empezaron la sesión con “Malinche a Gogó”, un instrumental bailongo que daría paso al soberbio “Para Respirar”, una de las piezas clave de su trabajo En el Agua, y que para una servidora se hubiese convertido en un imprescindible de cualquier guateque moderno que se precie. Pablo con una guitarra francamente molona en todos los sentidos acompañada de las artes de nuestro baterista, cantante, showman y hombre orquesta, Alberto, que además añade esos toques de percusión obsesiva y extraña de algún cencerro de madera o caja china. Juan al bajo permanece casi estático e implacable manifestando su contundencia por entre las sombras, y el Reverendo Vinny con su eterno Farfisa, nos muestra, al igual que Alberto en esta formación, una caracterización engañosa de chico formal.

Algo más acelerados en tempo de lo que suenan en estudio, le propinaron al público todo aquello que necesitaba como genial grupo de colofón festivalero. ¡Y eso que no estaba previsto que tocasen en último lugar! Lo bordaron en su magnífica versión de “Psicodélico”, una tonadilla de un grupo chileno, a mi juicio, incluso mejorada tanto en los riffs como en esos brillantes arreglos de órgano que tal vez hubiese necesitado la original.

A lo largo del bolo, nuestros visitantes se sorprendieron hipnotizados, en trance, bailando e incluso tarareando gran parte de este repertorio que apunta maneras de ser inmortal en nuestro círculo. Ya no prestábamos atención al fluido tóxico de la vieja masa verde, ni siquiera a los rayos candentes y lisérgicos que emitía la inmensa flor sucia desde una esquina del techado de la sala. En medio del público aparecía Ramón con modos de chamán quemando papeles y ahuyentando residuos indeseables de malas almas. No hubo víctimas, salvo algún pesticopio moribundo que se tambaleaba entre nuestros zapatos.

Ante nuestros ojos y oídos continuaron con su carnaval psicodélico y variado, repleto de material envolvente y coros angelicales y tremendísimos, que iba desde el singular “Anaconda” hasta el genial “Malinches Theme”, pasando por el sorprendente “Un Buen Momento”, una pieza de garage sentimental donde Alberto se transforma para convertirse en una mezcla de crooner americano y de Coppini moderno que canta detrás de los instrumentos. Está muy bien eso de reivindicar todos aquellos grupazos chilenos, peruanos y mejicanos, pero lo cierto es que eché en falta “A Todos Grita”, de mis favoritos de esta banda, y tal vez el único de sus temas que me recuerde a aquel extraordinario grupo español que fueron los Iberos, y a su particular forma de concebir y construir el ye-yé oscuro. Sí, el ye-yé oscuro es un género, y está entre nosotros. Así y todo, si La Malinche traducía el nahuatul acercándolo a nuestra cultura, los Malinches siguen encargándose de traducir todas aquellas maravillas psicodélicas y lisérgicas del pasado a través de un túnel caleidoscópico que camina hacia un presente fantástico para el sonido sixties patrio. Y que así sigan por mucho tiempo.

Foto: Los Pesticopios

Pipus Records presenta...
El mercado del Pipus Pest III

Esta vez con dos buenos exponentes de la gran manzana de la Comunidad Valenciana:

HOLZLAND RECORDS , un sello que edita música de bandas locales de Benidorm para su propagación por el resto del estado.

EPIFANÍAS A GO GO. Esta publicación nace con la intención de reivindicar el sexo con espíritus, los placeres de la fusión nuclear, los órganos de plástico, la droga alienígena, los exoesqueletos para vagos, la pornografía sumeria, el amor libre entre robots, los zapatos buenos y cualquier tipo de tentáculo

Herpe Zine en el Pipus

Texto redactado por Joaquín Ladrón para la exposición de la revista:»Me gusta más que desayunar un herpe» que tendrá lugar en la tercera edición del Pipus Pest

Herpe Zine, conocido con esta abreviación entre los colegas, es el fanzine que actualmente más solera puede tener en el undreground patrio. Una larga lista de dibujantes que luego han saltado a las páginas de El Jueves o de otras revistas como TMEO o gente que venía de la línea Tremenda de Subterfuge y de dibujar el Vengador Tóxico para Fester y Troma (USA) como es mi caso. La serigrafía de sus portadas y la alta resolución de la impresión de sus páginas hacen que supere la media con creces e incluso de algunas revistas internacionales de renombre. Lo que hace grande a este fanzine es que no decae nunca y sigue dando a excelentes y nuevos dibujantes del panorama Underground. Los que creían que todo se acabó con el cierre de El Vibora están muy equivocados.

El fanzine que siempre viene acompañado de un cd con bandas muy interesantes que no tiene cabida en el mainstream y que no programan en Radio formulas y Rock FM.

Gran labor la de Carmen y Luís que tanto monta, monta tanto. Larga vida al Her Pe Zine

Ladroncomix 2018
DJ Allin & Mr, Bird

Crónica de PEPE «vooodooo-BLUESMAN» MURCIA

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