Las Crónicas Pipudas (I)

Y el show lo iniciaron Terrible Min de la mano de Dj. Adephesio y Luis el Mago, quien , para la presentación de esta banda, nos deleitó con un truco titulado El Chicle. Una vez más, los agentes Thierry y Alest, junto a su inefable Pipus Tupedro, dieron una tremenda muestra del buen hacer a que nos tenían acostumbrados con un puñado de buenas canciones hábilmente ejecutadas. Momentos álgidos en temas como La Llama, Lo Nuestro o su impagable broche con aquella vieja tonadilla de Rocky Erickson comentada por más de uno.

Imagen: Especie de acuarela expresionista cedida por los Pesticopios, unos seres que habitan las puertas de los sótanos de esta ciudad y que, desde muchos kilómetros de distancia, hacen su propia interpretación “ultra pester” de todo cuanto ven.

Las Crónicas Pipudas (II)

En los previos de esta parte del Pipus, observamos el truco de Luis el Mago titulado “El pan”, donde nos dejaba estupefactos al demostrar que no sólo era capaz de doblarlo con la mente, sino también, de hacerlo desaparecer, dando paso a la aparición de unas ondas lisérgicas producidas por unos pinsapitos que habían venido de Cuenca.

Y nueva arrancada con Los Deformes. Actuación más que memorable de estos muchachos de Rafal que nos dieron un leccionazo de lo que es hacer bailar, vibrar, y poner los pelos, pústulas y escamas como escarpias a golpe de crudo instro garajero. Vamos, como el surf y el rock’n’roll mandan. Enloquecimiento general del público con Ataque Alienígena en Rafal e impecable broche con La Momia, cuando Mr. Bird, bajo los efluvios de Rocke, Reverb y Trueno, abatía su Farfisa en posiciones imposibles. Chicos, nunca os lo agradeceremos lo suficiente.

Nuestras gracias también por esta foto cedida por uno de nuestros visitantes, donde todavía se aprecia parte de esa decoración que gradualmente iría desapareciendo de la forma más salvaje.

Con Los Deformes y Jose M Gómez.

Las Crónicas Pipudas (III)

Un grito para una presentación:

¡¡Queridos Pesters y demás gentucilla del rock’n’roll!!

¡¡Formado en los sótanos del Tucana y en los peores cabarets de alterne…!!

¡¡Con más de 275.000 km de rock’n’roll, alcohol y tabaco en sus venas…!!!

¡¡Perseguido por la Interpol, su tía Eufrasia, y hasta por la comunidad de vecinos…!!

¡¡EL ÚLTIMO DE LOS ROCKERS MAGOS!!

¡¡ÚNICO E IRREPETIBLE EN SU ESPECIE!!

¡¡EL PRÍNCIPE DEL PLAYMON PIJO!!

¡¡LUIS…………….EL MAGOOOOOOOOOOOOO!!

(Dj. Adephesio dixit)

Foto: Bellísima imagen del personaje citado junto a su inseparable Pipus, cedida por Hans Dupiereux.

Las Crónicas Pipudas (IV)

Ya empezaban a emanar las primeras irradiaciones humeantes del techo de aquel lugar cuando Luis el Mago agarraba su soga al viento y nos presentaba su número ilusionista conceptual titulado “Cuerda a través del cuerpo con aparición sorpresa de calzoncillos de Bob Esponja.”

Fundido en negro.

Foto: los Pesticopios

Y con su promesa sobradamente cumplida de que pondrían el grito en el averno, Les Pick-ups nos ofrecieron uno de los bolos más gloriosamente contundentes que se hayan podido presenciar en los últimos yarens (meses del planeta Pést

ibus, orígen de Pipus).
Y fueron 4 en lugar de 5 (un abrazo, maestro Sergi), pero así y todo, estas grandes heroínas, mis infantas te

rribles del garaje español; véase Sandra Shelbycobra a la guitarra elevando el punk’n’roll a la máxima potencia, y Pachi Fuzz, descendiente cuántica de Mariska Veres y Grace Slick, nos dieron una tanda de trallazos sin pausa. Especial mención al tándem de la sección rítmica Pablo y Avispa, que bordaron todo el repertorio a latigazo limpio con singular maestría.

Como apunte, añado que a este estilo le sienta bastante bien la lengua de Cervantes; siempre recordaremos Sofá de Skay como uno de nuestros mantras festivaleros.

P.D.- Unos groupies enfebrecidos de esta banda estuvieron a punto de partirle las piernas a Dj. Adephesio, también conocida como la Bruja del Número 3, por querer pasearse con el cartelito que portaba dicho número ante la escena, al final de esta actuación. Razones, no les faltaban.  😉

Las Crónicas Pipudas (V)

El júbilo de la multitud estaba sumergido en una suerte de atmósfera caldosa e inconsciente sobre la que se cernían unos amasijos viscosos de color verde que oscilaban sobre nuestras cabezas en forma ya de estalactitas.

El auténtico “pestival” no había hecho más que empezar.

Luis el Mago presentaba su truco titulado “Muerta y Recompuesta”. Un número temático que hacía con una galleta Oreo para introducir a la insigne banda que estaba a punto de hacer su aparición mariana en el escenario.

Y se hizo el milagro: Galleta Piluda; el espectáculo psicotrónico y espacial de la bailarina, el chamán y el becario. Una vez más, Vicente, con su Farfisa de 3 octavas y sus elevadas dotes dramáticas de showman y maestro de ceremonias, nos sacudía con un repertorio impecable de canciones que iban desde un seudosoul ciertamente campestre hasta unas tonadillas psicodélicas que coqueteaban con ritmos andinos, étnicos, o bien garajeros; a ratos, hasta eclesiásticos. Su forma glam y trashy de presentar sus historias hubiesen hecho que Arthur Brown les diese un beso en la frente. Letras incorrectas y socarronamente obscenas cantadas en diálogo con Alberto. Este muchacho, corista a la par que baterista, no nos engaña con esa cara de monaguillo pasado de ácido , pues bajo su personaje se encuentra una joyita de la percusión con una técnica brutal. Bongos marcianos tocados con maracas, y acabado brillante para otra de las actuaciones que quedarán para siempre gloriosamente almacenadas en el subconsciente del colectivo.

Foto: Los Pesticopios

Y de repente, al tiempo que sonaba Perry el Erizo , una punta de esa materia verde que colgaba, tocó el suelo, y los bailarines de la primera fila empezamos a hacer nuestros primeros slides. Slide viene, slide va; slide te pido; slide te dejo…¡Acabando unos sobre otros, y sintiendo que en la vida habíamos bailado mejor! Entonces Pedro Pipus apareció con un rollo de papel higiénico para tratar de secar la superficie, pero uno de los visitantes interpretó que teníamos que ir enrollándonos todos en el papel. Así que cogió un extremo, y en un santiamén formamos todos una conga galáctica, bailada a ritmo frenético, que nos sumió en un estado de felicidad que rayaba la idiocia. Alguno cogió la harina sobrante de la coca de mollitas para tirarla al escenario. Otros arrancaron los 75 metros de guirnalda verde que felizmente hizo su función junto con el papel higiénico y los globos de helio, ya explotados en su totalidad.

¡Cuánta gloria, señor!

¡Cuánta gloria!

P.D.- Tras esta experiencia, el Sr. Navarro se nos acercó para declarar que deseaba “casarse con nosotros”, literalmente. Por supuesto que le dijimos que sí.

Las Crónicas Pipudas (VI)

Foto: Los Pesticopios

La recta final del evento se coronó al grito de “¡Luis el Mago! ¡Luis el Mago!”, momento en que el mismo hacía los honores de nuevo presentando su número “Aparición de cinta arcoíris de metro y medio de la nada”.

La nada. Fundido en negro.

Chas y aparecen Los Summers.

Este trío, otrora cuarteto, llamado Los Veranos, apareció aquella noche de invierno, y con la que estaba cayendo , en plena pista de nuestra latitud Pipus. Esperados como agua de mayo; si acaso causando más expectación que un strip-tease de Sor Citroën. Arrancaron con su tema “Seré Luchador Mejicano por ti”, siendo fieles a unas letras románticas con cierto encanto perdedor sobre el que tanto nos gusta oír o leer de vez en cuando. De ejecución decidida, contundente y sólida, estos almerienses que apuestan por el difícil arte del surf cantado hábilmente fusionado con el punk-rock, a ratos consiguieron evocarnos a unos Ramones que sonríen o a unos Nikis que se han hecho yeyés.
Siempre agradeceré que nos volviesen a regalar todas aquellas gloriosas melodías tan merecidamente ponderadas por Juan de Pablos. Impagable momento con La Playa Vacía, y asombroso broche con una pieza improvisada mientras Luis el Mago volvía a sorprendernos con su número final: La Camisa de Fuerza.
Eché de menos el tema La Chica de Cada Verano; para mí, uno de los mejores de su trayectoria, pero ya me explicaron que , “aunque estaba previsto, vieron más oportuno acabar su actuación con aquel número de magia, pues fue justo así como debutaron: junto a un mago”. Añadieron que “eran cosas de la nostalgia y del rock’n’roll”. (Oh, sí! Oh, yeah!). Pero esto no va a quedar así, Francis, Juancho y Anibal. En un próximo encuentro, me la dedicáis.

Las Crónicas Pipudas (VII)

Los Pesticopios se pasan básicamente la noche en el bar sin ser vistos, y son captadores de imágenes diversas con colores extraños sin prestarle ninguna atención a la calidad. Todo ello, a cambio de alguna lepisma moribundo o residuo de acetato que se acumule en el local. Muy autónomos, y de mal carácter, poco sabemos de su vida sexual. Declaran que son un híbrido entre algún hijo de Cthulhu y un percebe (cirrípedo por excelencia; de ahi, su adicción a la barra). En la imagen, una instantánea de dos ejemplares durante el Pipus Pest II.

Foto: Srta Bon

Las Crónicas Pipudas (VIII)

A pesar del temporal inclemente que propició que finalmente muchos de nuestros visitantes potenciales no cogiesen el coche para venir a visitarnos, nuestro Pipus pronto se llenó de gente fantástica, agradecida y entregadísima.

Contamos con 133 asistentes francamente valientes procedentes de los lugares más dispares e insospechados a saber: Madrid, Almería, Murcia, Valencia, Pedreguer, Benidorm, La Nucia, Altea, Rafal, Catral, Elche…¡Y hasta de Ibiza! Curiosamente, y salvo por algún integrante del elenco del festival, no registramos ni un solo visitante de la ciudad de Alicante. ¿Será que no les acaba de convencer nuestra filosofía péster?

En cualquiera de los casos, desde Pipus Records agradecemos todo el cariño y calor que nos ofrecieron aquellos que tuvieron a bien acompañarnos y hacer que este milagro fuese posible.¡Un grandísimo abrazo a todos!

Las Crónicas Pipudas (IX)

Dj Adephesio, más conocida como “La Bruja del Número 3” se paseaba ante bandas y Djs con el misterioso cartelito. Un invento , marca del Pipus, que sentará un antes y un después en la historia de los pestivales, y que en gran parte fue el responsable de que las distintas partes del evento tuviesen lugar con puntualidad casi suiza.

 
Foto: Los Pesticopios

Expo Fer

Rayos X Vs Fernando Martínez Campello

Aunque el trabajo no está relacionado con la música, la música estará allí antes, durante y después del proceso.

De esta manera tan rotunda se define y se retrata este grandísimo artista de cabeza bicéfala, que vive por y para la iconografía Pop americana evocando el recuerdo y la nostalgia en ese álbum de fotos que todos tenemos en la cabeza.

Se llama Fernando Martínez, pero casi todo el mundo lo conoce como Rayos X, quizás porque a lo mejor es como Ray Milland en “The man with the X-Ray eyes” y ve más allá de lo que vemos los demás.

Como he dicho antes, tiene dos cabezas:
Fernando Martínez como artista formal, que recrea todo su imaginario Pop (Bowies, Ramones, pandilleros neoyoryinos, estética jazzy y todo lo que tenga que ver con la cultura americana), en lienzos de gran tamaño, normalmente realizados en acrílico, y que suelen tener un origen fotográfico y también tiene una faceta como muralista. Cuando puedas, arrímate al local de Les Pick Ups y lo compruebas.

Y por otro lado está Rayos X , que es ,como firma, todo lo relacionado con encargos y trabajos y que quizás constituye su mayor escaparate, desde portadas de discos (Deformes, Bordestones, Acapulco Riders), video clips(Terrible Min, Coronel Lee o La Década Taleguera) vídeos de animación(Sergi Bordestone y Mientrastando D), carteles(Pipus Pest) y logos(La Cucaracha).

Aunque para mí sólo hay un artista genial, se llame como se llame, que sobrevive ganándose la vida en el difícil mundo del rock ‘n’ roll detrás de sus pinceles, porque Rayos en el fondo es un romántico que mira con nostalgia al pasado, pero con una mirada crítica y cínica al mundo actual parodiando a Lichtenstein o combinando la feliz sociedad americana con el terror de la guerra.

Pero, sobre todo, es un personaje inquieto que apoya a todo el mundillo de la escena alicantina. Que sirva, pues, como homenaje, el día de hoy 27/01/18 ,de sus amigos rockeros, al músico que tocaba con pinceles.

Pedro Pipus y la Srta Bon.