Crónica del concierto de Charles House Band/Fetén/Radioactive Kids at the Sonambulo’s Club(06/04/18)

Crónica del concierto de Charles House Band/Fetén/Radioactive Kids at the Sonambulo’s Club(06/04/18)

Pobre entrada para un evento interesante en la Singapur travestida, ese pueblo metido a ser ciudad sin serlo y que también es una ciudad estado independiente, hablamos de la Marina Baixa State, Benidorm para los que ven Cuéntame.

La entrada fue muy baja a pesar de tener un precio bastante ajustado pero este sarao coincidía con otro organizado por el Backstage, Las Aspiradoras, que extrañamente coincidía en el día.

Pero hablemos de este evento. La señora Nobody amenizó desde los platos; el primero en salir a escena fue el bueno de Ricky Charles House Band, que para escándalo de propios y extraños sonó bastante bien, se le entendió y todo. Provocó todo tipo de sensaciones al personal desde simpatía, espanto, risa, estupefacción, pero como siempre, no dejó a nadie perplejo o indiferente. Gerardo (Radioctive Kids) dijo que era “el Manolo Kabezabolo del blues”. En mi opinión, Ricky, que empezó como sin creérselo, va creciendo poco a poco. Cantar, no canta bien, pero él es un contador de historias, un cantautor y un poeta. Lo de cantar le da igual, pero algún día lo hará bien. Su música combina el blues, el country y el punk como hombre orquesta o One Man Band para los guays. Defiende rítmicamente su prosa con corcheas a bombo- pandereta cascabel, que hace de Charles. Sus letras hablan de sus vivencias como caminante vagabundo que no espera nada y lo da todo. Toca una guitarra de caja y no le da nada mal a la armónica. A partir del martes comienza su gira perruna latino americana así que si eres un pinche huevón o vives en el reino de Virú, lo podrás ver en breve.

Después del Ricky salieron a escena el matrimonio macarra lascivo Fetén, son chuletas como delata su nombre y gamberro-simpáticos. Lo compone Pedrito Sonámbulo (Guitarras, paseos y voces) pirata rockero benidormí con probada calamidad y Milena (batería, voces y escupitajos) que es una ninfa punk que ataca sus canciones con la agresividad de una púber pasada de uppers.

Los Fetén son una dúo- banda, TENGO MANÍA A LAS DUO BANDAS, que se lo monta a base de un punk rock aniñado que a veces suena a cosas muy guapas, a veces a riffs guitarreros muy sixties y otras a punk clásico. Ambos cantan, pero casi todo el peso lo lleva la drummer. Me gustaron más que La Moto o Las Islas porque tienen un toque poppie muy interesante y ojalá este proyecto aumentase con otros miembros y miembras, ¿Por qué no? Para mí, podría ser mucho más interesante.

Y llegaron las estrellas de la noche: los Radioactive Kids , formación plagada de músicos consagrados con músculo para salir indemnes de cualquier tablao. Gerardo, director de Discos Muerte (perdón Blue Velvet), lidera esta banda de Psycobilly, Surf, Swing-Punk , acompañado de unos músicos de otra galaxia:

Fat? Canijo Chivo es el guitarra, que lo es también de Cosmic Vampires, famoso grupo de Horror Surf de Almería. Es el guitarra que Yerad necesita, domina todos los palos instro de los sesenta y comparte con el líder la pasión por el cine siniestro, la serie Z y los Lon Channeys, y Vincents Price. Es un veterano y no necesita más que le enciendas el ampli y que se lo apagues cuando acabe.

El Contrabajo era cojonudo pero no tengo más referencias de él…

Y llegamos al batería, no digo baterista porque soy un garrulo y no me sale de los cojones. Se llama Gustavo y tiene una técnica exquisita. Toca siempre fino y como un animal a ratos, sus antebrazos se levantan al unísono con un movimiento perfecto como si fueran las bielas de un motor castigando a los timbales de manera despiada (eso es castigar a un timbal niños, aprended). Casi todos sus ritmos son rápidos, aunque también se marcó un Mambo. Para mí, fue el mejor de la noche con diferencia, un músico increíble que a veces me recordó a Daniel Glass. Tiene un estilo jazzy tocado a lo punk. Cuando os digan que un ritmo camina es que toca un músico de por lo menos ese nivel. Enhorabuena.

Y respecto al repertorio, para mí es un grupo instrumental que mezcla todo lo que les gusta a ellos de los cincuenta y sesenta y que a veces va acompañado por cantante, que puede hacer mucho más de repetir lo que hacía estos últimos veinte años atrás. Quizás el bueno de Gerardo, un grandísimo cantante, se defienda mejor cantando en castellano.

La noche acabó con el bolo de los Radioactive Kids, la poca gente que había se salió a fumar o a tomar el aire. Mientras, en la parte de arriba, un trío tocaba: “Sunday bloody Sundayyyyy”, prostimúsicos que cobraron sin previa taquilla y con más público, una audiencia a la que, como siempre, se la sudó su presencia y actitud.

Gracias a Tentáculo- Sonámbulo.

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